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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Lechuga hidropónica, sustentable y de alta rentabilidad

La producción de lechuga hidropónica bajo invernadero se convirtió en un negocio fructífero para empresarios de Puebla, quienes abastecen a restaurantes de la cadena Toks, alcanzan altos márgenes de rentabilidad y han ingresado al mercado gourmet de hortalizas, al haber obtenido certificados de la FDA (Federal Drug Administration, por sus siglas en inglés) y el Kosher, uno de los más estrictos de alcanzar.

Las ventajas en productividad son notables, ya que mientras a campo abierto se obtienen como máximo 10 lechugas por metro cuadrado, en dicho sistema se cultivan 25 piezas. El ahorro de agua es del 70 por ciento y la rentabilidad del negocio llega a ser de hasta 200 por ciento.

Daniel Fuentes Farías, director comercial de invernaderos Top Green, empresa poblana, que tiene dos hectáreas de lechuga hidropónica, detalla que su volumen de producción es de 312 mil lechugas por año –de las variedades Sangría, Escarola, Orejona y Bol--, que colocan principalmente en los restaurantes de la cadena Toks, que compra a la empresa 50 por ciento de sus necesidades.

La empresa produce lechuga gourmet libre de bacterias y áfidos, lo cual los ha posicionado en el mercado, todo se empaca, ya sea con raíz o en hoja suelta. Aunque tiene un precio más arriba que la convencional, una ventaja es que el consumidor final la utiliza toda sin merma; mientras que en otros casos muchas veces hay que quitarles (deshojar) hasta 40 por ciento del producto.

Desde su fundación, en agosto del 2003, la empresa identificó la necesidad de los consumidores judíos de obtener productos inocuos y con características especiales –ya que aspectos religiosos los vegetales no pueden ser tocados por insectos ni deben llevar larvas de estos en las hojas--, por lo que se dieron a la tarea de obtener el sello Kosher que exige este sector, donde el proceso productivo tiene revisiones permanentes para comprobar la inexistencia de plagas y el empleo de insecticidas orgánicos. En diferentes lugares del Distrito Federal la comunidad judío demanda este tipo de producto.

Un objetivo de la empresa es buscar canales de comercialización para exportar al norte de Estados Unidos, donde una lechuga Kosher llega a costar hasta de siete dólares.

En el caso del mercado nacional, Daniel Fuentes refiere que aún no han incursionado a cadenas de autoservicio porque su producción actual es insuficiente. Por ejemplo, Chedraui les pedía 17 mil piezas por semana. Ante ello, están proyectando la construcción de dos hectáreas más de invernadero, primero para terminar de surtir 100 restaurantes de Toks, después a otros clientes potenciales.

La lechuga se empaca en un film especializado, que la empresa emplea en México por primera vez, “es un producto inteligente que deja salir la hormona de etileno que produce la maduración natural y evita la entrada de oxígeno, lo que le da una vida de anaquel mucho más larga; aunque sí es caro”, explica Daniel Fuentes.

Posición estratégica

Puebla es una zona estratégica para producir hortalizas, ya que abastece a la zona centro y sureste del país. El objetivo de la compañía es producir 20 mil lechugas a la semana – más de un millón al año-- para surtir a 100 restaurantes del país y distribuir, a través de éstos, jitomate, cebolla, tomate verde, cilantro y chile, además de otras hortalizas de productores poblanos; así como reducir el consumo de agua y fertilizantes hasta en 90 por ciento.

Por el momento, la compañía no está pensando en exportar, pero sí quisieran hacerlo, por ejemplo hacia Alemania, que está requiriendo su producto y la utilidad es buena.

En 2009 FIRA (Fideicomiso Instituido con Relación a la Agricultura ) apoyó a la empresa con un préstamo de 3.5 millones de pesos para la construcción de una casa sombra de 1.2 hectáreas para la siembra semi hidropónica de lechuga, donde se cultivan seis mil lechugas a la semana. Además se construyó un área de empaque, equipo de transporte y frigorífico.

Así, se comenzó a distribuir en los restaurantes de la ciudad de Puebla, Cholula y Atlixco; tenían clientes como la Universidad de las Américas Puebla, Hoteles Marriot, vendían directamente al público en el invernadero y clientes del mercado de Atlixco y, posteriormente, se logró el contrato con la cadena de restaurantes mencionada.

Cabe puntualizar que entre los factores adversos que afectan a la empresa están el lento crecimiento de su producción en relación con la demanda del mercado; falta de semillas adecuadas a la región, ya que en temporada de frío la lechuga crece muy lentamente y tienen que cambiarla constantemente, importándola de países como Holanda y Francia; y existen altos costos de fertilizantes y de empaque, ya que los filmes son importados.

Entre los beneficios ambientales se cuenta que no hay contaminación de mantos freáticos, pues las soluciones nutritivas se reciclan, no se arrojan al suelo; en los sistemas de reciclado se ahorra el consumo de fertilizantes en 50 por ciento con respecto a los otros métodos, ya que las soluciones nutritivas no se desechan solo se van complementando.

La empresa participó en la 14a. Reunión Nacional de Intercambio de Experiencias Exitosas en Desarrollo Rural Sustentable, realizada a fines de octubre pasado en Mérida, Yucatán, organizada por la subsecretaría de Desarrollo Rural de la Sagarpa, el Colegio de Postgraduados y gobiernos estatales, entre otros.

martes, 12 de octubre de 2010

Como Desarrollar Un Cultivo Hidroponico Casero sin Uso de Pesticidas

Cultivos hidropónicos: la lechuga

La hidroponía permite cultivar diversas verduras y frutas de una manera limpia y sana, sin contacto con el suelo y sin necesidad de usar ningún tipo de pesticidas.
Desde hace varios años que el cultivo hidropónico ocupa un lugar importante en la alimentación nacional. Muchas personas prefieren utilizar estos productos ya que están libre de pesticidas y son igualmente frescos y sabrosos. Aquí podrá aprender a realizar sus propios cultivos hidropónicos en casa.

¿En qué consisten estos cultivos?
· Existen diversos métodos de cultivos hidropónicos, pero básicamente, la técnica consiste en hacer germinar las semillas en un sustrato limpio (cascarillas de arroz, arena gruesa, perlitas de poliestireno, cuarzo molido, papel de diario arrugado o lana de vidrio) y luego llevarlas a una cama de agua a la cual se le ha adicionado una mezcla justa de nutrientes. De este modo se dejar crecer la planta mediante el método de raíz flotante.

¿Qué cultivar?
· Con esta técnica podrá cultivar tomates, lechugas, espinacas, rúculas, pimentones, frutillas, alcayotas, berros, ajíes, etc.
· Las verduras cultivadas con este método tienen un sabor y una textura más suaves. En el caso de las lechugas, se aprovecha toda la planta, pues no se requiere eliminar las hojas externas.

¿Dónde cultivar?
· Para el cultivo casero se pueden utilizar diversos elementos como recipientes: canaletas de PVC, envases de helados, maceteros sin drenaje, potes plásticos, botellas de plástico cortadas por la mitad, etc. Todo depende de la cantidad de plantas que quiera cultivar.


Dificultad
· Baja

Herramientas
· Cuchillo cartonero
· Plumón

Materiales
· Semillas de lechuga
· Cascarillas de arroz u otro sustrato limpio
· Vaso plástico
· 1 clavo
· Solución de nutrientes Fostogen
· Bandeja
· Bandejas
· Esponjas
· Poliestireno expandido
· Macetero plástico si drenaje


1. Siembre las semillas
· Ponga en el envase escogido las cascarillas de arroz u otro sustrato limpio.
· Déjelas remojando en agua durante 24 horas.
· Abra un pequeño agujero sobre la parte superior del sustrato e introduzca las semillas de la planta elegida (en este caso es lechuga).  
      
 2. Cubra con el sustrato
· Cubra la semilla cerrando con sus dedos la perforación abierta en las cascarillas de arroz.
· Presione ligeramente.  

3. Mantenga la humedad
· Mantenga a la sombra durante ocho días, conservando el sustrato siempre húmedo.
· Riegue con agua de la llave en forma de lluvia suave.
DATO
Si no cuenta con una regadera chica, puede perforar la base de una botella para usarla como regadera.  
   
4. Espere a que crezcan
· Una vez que las semillas hayan germinado y que los brotes hayan crecido un par de centímetros por sobre la superficie del sustrato, ya estarán listos para ser trasladados hasta su nueva posición.

5. Prepare el nuevo envase
· Prepare el vaso plástico abriendo con un clavo unos orificios de drenaje en su base.  
   
6. Apoye sobre una bandeja
· Vierta en una bandeja una mezcla de agua con una proporción de Fostogen adecuada al tamaño del cultivo y según las instrucciones del fabricante.
· Apoye el vaso sobre la bandeja y déjela al sol durante 25 a 30 días.
IMPORTANTE
No riegue la planta durante este período, pero vaya cambiando el agua de la bandeja por lo menos una vez por semana. Rellene si es que la planta la ha absorbido.  
   
7. Limpie las raíces
· Transcurrido ese período, la planta habrá desarrollado 4 a 6 hojas grandes. En ese momento sáquela del agua y limpie sus raíces cuidadosamente con agua.  
   
8. Prepare el nuevo recipiente
· Elija un nuevo recipiente más amplio (un envase de helados, por ejemplo, o un macetero sin perforaciones).
· Dé vuelta y apoye el recipiente sobre una plancha de poliestireno expandido (Plumavit) y con un plumón marque el contorno.
· Con un cuchillo cartonero corte por las marcas, dejándolo de un tamaño tal que quepa en su interior.

9. Instale en el recipiente
· Abra sobre la plancha tantas perforaciones como lechugas vaya a cultivar. Deberán quedar de un diámetro equivalente a un pulgar.
· Introduzca el trozo de poliestireno en el macetero.
· Llene el recipiente hasta la mitad con una mezcla de agua con solución de nutrientes (dosis según instrucciones del fabricante).  
   
10. Envuelva las raíces
· Envuelva las raíces de la lechuga en trozos de esponja suave.
  
11. Espere a que crezca
· Una vez envueltas, introdúzcalas en la perforación del poliestireno. Asegúrese que las raíces estén siempre en contacto con el agua.
· Agite el agua para oxigenarla, por lo menos una vez al día. Cada cierto tiempo cámbiela.
· De este modo, la lechuga ira creciendo paulatinamente hasta quedar lista para consumirla.
  
12. Cuídela de insectos y animales
· Para evitar el ataque de insectos voladores cuelgue una banderilla amarilla previamente bañada en aceite. El amarillo atrae a los insectos que, gracias al aceite, quedan pegados a la banderilla.
· Asegúrese además de proteger su cultivo de los animales domésticos.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Lechugas Hidroponicas Invernales

Creo que esto siempre lo escribo en ésta época del año, pero bueno, supongo que no está de más ponerlo. Una de las ventajas de la hidroponía es que puedes tenerla donde quieras y hacerla cuando puedas.

En lugares templados o calurosos, hacer hidroponía se puede poner un poco difícil, especialmente cuando quieres tener plantas que son medio sensibles al calor y a las asoleadas, como la lechuga. Aquí el frío se pone bastante pesadito, pero en mi natal Tampico, cerca de la costa, rara vez baja de 10 grados.

Así que si estás en algún lugar que no enfríe tanto como por acá en Nuevo León, esta época es la que más te va a servir para sembrar lechugas y no tener plantas todas chotas porque les dio el sol. Claro que no van a estar a todo lo que dan, ya que requieren de luz solar y ésta época no da mucho de eso, pero hay dos ventajas:

Salen rápido. Las lechugas pueden estar aproximadamente en un mes. Sí , van a estar chiquitas pero considera que no van a crecer mucho en invierno. Así te las puedes dar de “gourmet” y comer lechugas “baby”, que por cierto están bien caras en el super.

Acompañan todo. Y aparte apantallas a tus cuates. Lo que llamo las “lechugas de invierno” siempre son pequeñas y las sacas cuando están todavía chicas, pero están tiernas, tienen un mejor sabor (para mi gusto) y no requieren de mucho cuidado, ya que no hay muchas plagas dando lata.

En fin, no pierdes nada con probar, al fin que las lechugas no ocupan mucho espacio y no hay que estar haciendo tutores ni nada por el estilo. Claro que se te enfrían las manos cuando sales, pero bueno, quién te manda hacer hidroponía.

Cultivos hidropónicos: la lechuga

La hidroponía permite cultivar diversas verduras y frutas de una manera limpia y sana, sin contacto con el suelo y sin necesidad de usar ningún tipo de pesticidas.

Desde hace varios años que el cultivo hidropónico ocupa un lugar importante en la alimentación nacional. Muchas personas prefieren utilizar estos productos ya que están libre de pesticidas y son igualmente frescos y sabrosos. Aquí podrá aprender a realizar sus propios cultivos hidropónicos en casa.

¿En qué consisten estos cultivos?
· Existen diversos métodos de cultivos hidropónicos, pero básicamente, la técnica consiste en hacer germinar las semillas en un sustrato limpio (cascarillas de arroz, arena gruesa, perlitas de poliestireno, cuarzo molido, papel de diario arrugado o lana de vidrio) y luego llevarlas a una cama de agua a la cual se le ha adicionado una mezcla justa de nutrientes. De este modo se dejar crecer la planta mediante el método de raíz flotante.

¿Qué cultivar?
· Con esta técnica podrá cultivar tomates, lechugas, espinacas, rúculas, pimentones, frutillas, alcayotas, berros, ajíes, etc.
· Las verduras cultivadas con este método tienen un sabor y una textura más suaves. En el caso de las lechugas, se aprovecha toda la planta, pues no se requiere eliminar las hojas externas.

¿Dónde cultivar?
· Para el cultivo casero se pueden utilizar diversos elementos como recipientes: canaletas de PVC, envases de helados, maceteros sin drenaje, potes plásticos, botellas de plástico cortadas por la mitad, etc. Todo depende de la cantidad de plantas que quiera cultivar.


Dificultad
· Baja

Herramientas
· Cuchillo cartonero
· Plumón

Materiales
· Semillas de lechuga
· Cascarillas de arroz u otro sustrato limpio
· Vaso plástico
· 1 clavo
· Solución de nutrientes Fostogen
· Bandeja
· Bandejas
· Esponjas
· Poliestireno expandido
· Macetero plástico si drenaje


1. Siembre las semillas
· Ponga en el envase escogido las cascarillas de arroz u otro sustrato limpio.
· Déjelas remojando en agua durante 24 horas.
· Abra un pequeño agujero sobre la parte superior del sustrato e introduzca las semillas de la planta elegida (en este caso es lechuga).  
      
 2. Cubra con el sustrato
· Cubra la semilla cerrando con sus dedos la perforación abierta en las cascarillas de arroz.
· Presione ligeramente.  

3. Mantenga la humedad
· Mantenga a la sombra durante ocho días, conservando el sustrato siempre húmedo.
· Riegue con agua de la llave en forma de lluvia suave.
DATO
Si no cuenta con una regadera chica, puede perforar la base de una botella para usarla como regadera.  
   
4. Espere a que crezcan
· Una vez que las semillas hayan germinado y que los brotes hayan crecido un par de centímetros por sobre la superficie del sustrato, ya estarán listos para ser trasladados hasta su nueva posición.

5. Prepare el nuevo envase
· Prepare el vaso plástico abriendo con un clavo unos orificios de drenaje en su base.  
   
6. Apoye sobre una bandeja
· Vierta en una bandeja una mezcla de agua con una proporción de Fostogen adecuada al tamaño del cultivo y según las instrucciones del fabricante.
· Apoye el vaso sobre la bandeja y déjela al sol durante 25 a 30 días.
IMPORTANTE
No riegue la planta durante este período, pero vaya cambiando el agua de la bandeja por lo menos una vez por semana. Rellene si es que la planta la ha absorbido.  
   
7. Limpie las raíces
· Transcurrido ese período, la planta habrá desarrollado 4 a 6 hojas grandes. En ese momento sáquela del agua y limpie sus raíces cuidadosamente con agua.  
   
8. Prepare el nuevo recipiente
· Elija un nuevo recipiente más amplio (un envase de helados, por ejemplo, o un macetero sin perforaciones).
· Dé vuelta y apoye el recipiente sobre una plancha de poliestireno expandido (Plumavit) y con un plumón marque el contorno.
· Con un cuchillo cartonero corte por las marcas, dejándolo de un tamaño tal que quepa en su interior.

9. Instale en el recipiente
· Abra sobre la plancha tantas perforaciones como lechugas vaya a cultivar. Deberán quedar de un diámetro equivalente a un pulgar.
· Introduzca el trozo de poliestireno en el macetero.
· Llene el recipiente hasta la mitad con una mezcla de agua con solución de nutrientes (dosis según instrucciones del fabricante).  
   
10. Envuelva las raíces
· Envuelva las raíces de la lechuga en trozos de esponja suave.
  
11. Espere a que crezca
· Una vez envueltas, introdúzcalas en la perforación del poliestireno. Asegúrese que las raíces estén siempre en contacto con el agua.
· Agite el agua para oxigenarla, por lo menos una vez al día. Cada cierto tiempo cámbiela.
· De este modo, la lechuga ira creciendo paulatinamente hasta quedar lista para consumirla.
  
12. Cuídela de insectos y animales
· Para evitar el ataque de insectos voladores cuelgue una banderilla amarilla previamente bañada en aceite. El amarillo atrae a los insectos que, gracias al aceite, quedan pegados a la banderilla.
· Asegúrese además de proteger su cultivo de los animales domésticos.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Experiencia sobre cultivo hidropónico de lechuga y cría de peces en forma integrada

Permanentemente aparecen innovaciones que buscan aprovechar mejor los recursos productivos asociando actividades. Una opción que se ha venido desarrollando en el último par de décadas es complementar el cultivo hidropónico con la cría de peces en forma intensiva en estanques, siendo el agua el punto de conexión entre estas producciones. El agua pasa en circuito cerrado de los estanques al sistema hidropónico, para volver reciclada a la cría de peces.

Los principios que fundamentan la asociación son:

1.- el agua que pasa de los peces al cultivo vegetal tiene excrementos y restos de alimentos que sirven para nutrir a las plantas. Se podría esperar que el agua saliera con un tenor de nutrientes cercano al que poseen algunas soluciones nutritivas utilizadas en hidroponia.

2.-luego, el agua que vuelve a los estanques piscícolas ha sido depurada, especialmente del amoniaco excretado por los peces. El agua vuelve a una composición química aceptable para los peces mediante una depuración biológica, dado el aprovechamiento que hacen las plantas de los nutrientes disueltos.

Este es el principio teórico que anuncia, de alguna manera, una mejor rentabilidad. Pero ¿dónde están las pruebas que avalen la integración?

Los investigadores Glauco E. P. Cortez, Jairo A. C. de Araújo, Paulo A. Bellingieri y Alexandre B. Dalri del Centro Universitario Moura Lacerda y de la Universidad del Estado de San Pablo, Brasil, publicaron el artículo Qualidade química da água residual da criação de peixes para cultivo de alface em hidroponia en la Revista Brasileira de Engenharia Agrícola e Ambienta de julio/agosto de 2009.

La experiencia consistió en asociar tres cultivares de lechuga en hidroponia con la cría intensiva de peces Brycon cephalus (nombre vulgar en portugués: matrinxã). Entre los estanques de peces y el sistema hidropónico se instaló un reservorio para disminuir la velocidad del agua y decantar los residuos de mayor tamaño no disueltos en el agua, por lo que no son asimilables por las plantas. Luego en otro reservorio lleno con arcilla extruída se ubicaron las bacterias nitrificantes responsables de la conversión del amoníaco excretado por los peces en nitratos, lo cual es necesario para que las plantas aprovechen el nitrógeno. Hasta aquí se llega conduciendo el agua entre roca calcárea con el objetivo de neutralizar el pH. Finalmente el agua pasa a los conductos del sistema hidropónico, retornando a los estanques de cría de peces.

Se trabajó con los cultivares “Tainá” (lechuga tipo América), “Verónica” (rizada) y “Elisa” (lisa), produciendo las plantas en bandejas de poliestileno con vermicultita y a los 21 días se efectuó el transplante.
Se evaluaron el pH, la conductividad y las características químicas del agua y el estado nutricional del cultivo. Se compararon los valores de nutrientes encontrados en el agua antes de entrar en el sistema hidropónico con los recomendados en otros estudios.

Los resultados del análisis químico de las aguas residuales indican la presencia de la mayoría de los nutrientes necesarios para el desarrollo de las plantas en las concentraciones cercanas a los valores de nutrientes encontrados en las soluciones utilizadas para el cultivo hidropónico de lechuga, salvo el potasio y el magnesio. 

La baja concentración de magnesio en el agua no impidió el desarrollo de la lechuga, pero las plantas mostraron síntomas visuales de deficiencia de este nutriente. No hubo diferencias entre cultivares en la productividad y el peso fresco de las plantas.

También hay coincidencia con lo que ya se ha encontrado en otros estudios: 1) que la composición de nutrientes del agua es una función de las características químicas iniciales del agua, de la especie y de la densidad de la población de peces y del tipo y cantidad de alimentos y 2) que el sistema de cría de peces es capaz de generar niveles adecuados de micronutrientes para el cultivo hidropónico de plantas.

Parecería que la cuestión viene favorable pero para seguir avanzando en el desarrollo de este sistema, los próximos estudios deberían centrarse en la forma de aplicar potasio y magnesio -sin afectar a los peces si se agregara al agua- y establecer una relación entre el número de plantas y la cantidad de peces para generar un equilibrio entre la producción de nutrientes y la producción del cultivo.


Más información sobre Lechuga Hidropónica:

Hidromonte: Lechugas hidropónicas a la conquista del retail 
 
 
 
 
 
 

sábado, 20 de febrero de 2010

PRODUCTIVIDAD EN CULTIVOS HIDROPÓNICOS (ton/año)

  CULTIVO HIDROPÓNICO TRADICIONAL
Tomate   375       2 *     100
Pepino  750       3 30
Pimentón 96         3 16
Repollo 172       3 30
Lechuga  313      10 52
* Número de cosechas al año

Produccion de Lechugas hidroponicas: Video de Discovery Channel

Lechuga hidropónica: Hidroponia en casa

La lechuga (lactuca Sativa) es una planta que se cultiva generalmente para el uso de su hoja como vegetal. Se consume generalmente fresca, cómo complemento de otros alimentos, aunque en china se consume cocinada y la hoja es tan importante para ellos como el tallo de la planta. La variedad más popular en América es la Iceberg que crece de manera compacta (similar al repollo) y tiene una textura crocante.

La germinación de la lechuga

La lechuga puede ser germinada en espuma de poliuretano, al igual que el tomate y el pepino. Sin embargo, las semillas de lechuga tienen normalmente una viabilidad muy bajita por lo que es preciso hacer un ensayo de germinación con unas pocas semillas antes de intentar germinarlas en gran cantidad. Si se conservar las semillas en la nevera, pueden ser viables hasta por 6 meses.

Una recomendación para incrementar la germinación es colocar las semillas previamente por 2 horas en una solución nutritiva de conductividad eléctrica igual a 0.5 mS/cm2. Después de esto las semillas se colocan en agua a 40°F se espera su germinación. Una vez las semillas hayan germinado deben ser rápidamente colocadas a temperaturas entre los 60 y 65°F. Después de la germinación y hasta el transplante, se utiliza una solución de conductividad 1.5 mS/cm2.

La Lechuga funciona mejor en sistemas tipo NFT en tubos de PVC de 2 pulgadas de diámetro aunque claramente se utilizan sistemas comerciales de balsa con amplio éxito.


El pH ideal para el crecimiento de la lechuga está entre 5.5 y 6 y la conductividad eléctrica ideal de la solción nutritiva debe estar entre los 1 y 2.3 mS/cm2. En caso de que existan días con temperaturas por encima de los 80°F, la conductividad eléctrica debe bajarse a niveles próximos a 1 mS/cm2.

Cómo medio hidropónico para la lechuga, recomendaría un sistema que tenga gravilla como soporte y este constantemente lleno de solución nutritiva. Tanto sistemas NTF como sistemas ebb & flow pueden tener éxito con esta planta.

Las lechugas responden bien a la solución genérica explicada en esta página si esta se diluye con agua hasta alcanzar las conductividades explicadas anteriomente. En condiciones óptimas debe utilizarse la solución para lechuga descrita en la sección de soluciones nutritivas de esta página web.

El Cultivo de la Lechuga

La lechuga prefiere los climas fríos, por encima de 0°C, pues la planta no es resistente a las heladas. También hay que tener en cuenta que la planta pasa rapidamente a su fase de floración por encima de los 80-85°F , lo cual hace la planta amarga al gusto y practicamente no apta para el consumo. El clima ideal para cultivo esá entre los 60 y 75°F. El tiempo que generalmente toma una cosecha está entre los 30 y 45 días, aunque claramente puede ser reducido hasta a 25 días si existen las condiciones de luz y nutrientes adecuadas.

Lechuga hidropónica, sustentable y de alta rentabilidad


La producción de lechuga hidropónica bajo invernadero se convirtió en un negocio fructífero para empresarios de Puebla, quienes abastecen a restaurantes de la cadena Toks, alcanzan altos márgenes de rentabilidad y han ingresado al mercado gourmet de hortalizas, al haber obtenido certificados de la FDA (Federal Drug Administration, por sus siglas en inglés) y el Kosher, uno de los más estrictos de alcanzar.

Las ventajas en productividad son notables, ya que mientras a campo abierto se obtienen como máximo 10 lechugas por metro cuadrado, en dicho sistema se cultivan 25 piezas. El ahorro de agua es del 70 por ciento y la rentabilidad del negocio llega a ser de hasta 200 por ciento.

Daniel Fuentes Farías, director comercial de invernaderos Top Green, empresa poblana, que tiene dos hectáreas de lechuga hidropónica, detalla que su volumen de producción es  de 312 mil lechugas por año –de las variedades Sangría, Escarola,  Orejona y Bol--, que colocan principalmente en los restaurantes de la cadena Toks, que compra a la empresa 50 por ciento de sus necesidades.

La empresa produce lechuga gourmet libre de bacterias y áfidos, lo cual los ha posicionado en el mercado, todo se empaca, ya sea con raíz o en hoja suelta. Aunque tiene un precio más arriba que la convencional, una ventaja es que el consumidor final la utiliza toda sin merma; mientras que en otros casos muchas veces hay que quitarles (deshojar) hasta 40 por ciento del producto.

Desde su fundación, en agosto del 2003, la empresa identificó la necesidad de los consumidores judíos de obtener  productos inocuos y con características especiales –ya que aspectos religiosos los vegetales no pueden ser tocados por insectos ni deben llevar larvas de estos en las hojas--, por lo que se dieron a la tarea de obtener el sello Kosher que exige este sector, donde el proceso productivo tiene revisiones permanentes para comprobar la inexistencia de plagas y el empleo de insecticidas orgánicos. En diferentes lugares del Distrito Federal la comunidad judío demanda este tipo de producto.

Un objetivo de la empresa es buscar canales de comercialización para exportar al norte de Estados Unidos, donde una lechuga Kosher llega a costar hasta de siete dólares.

En el caso del mercado nacional, Daniel Fuentes refiere que aún no han incursionado a cadenas de autoservicio porque su producción actual es insuficiente. Por ejemplo, Chedraui les pedía 17 mil piezas por semana. Ante ello, están proyectando la construcción de dos hectáreas más de invernadero, primero para terminar de surtir 100 restaurantes de Toks, después a otros clientes potenciales.

La lechuga se empaca en un film especializado, que la empresa emplea en México por primera vez, “es un producto inteligente que deja salir la hormona de etileno que produce la maduración natural y evita la entrada de oxígeno, lo que le da una vida de anaquel mucho más larga; aunque sí es caro”, explica Daniel Fuentes.

Posición estratégica

Puebla es una zona estratégica para producir hortalizas, ya que abastece a la zona centro y sureste del país. El objetivo de la compañía es producir 20 mil lechugas a la semana – más de un millón al año-- para surtir a 100 restaurantes del país y distribuir, a través de éstos, jitomate, cebolla, tomate verde, cilantro y chile, además de otras hortalizas de productores  poblanos; así como reducir el consumo de agua y fertilizantes hasta en 90 por ciento.

Por el momento, la compañía no está pensando en exportar, pero sí quisieran hacerlo, por ejemplo hacia Alemania, que está requiriendo su producto y la utilidad es buena.

En 2009 FIRA (Fideicomiso Instituido con Relación a la Agricultura ) apoyó a la empresa con  un préstamo de 3.5 millones de pesos para la construcción de una casa sombra de 1.2 hectáreas para la siembra semi hidropónica de lechuga, donde se cultivan seis mil lechugas a la semana. Además se construyó un área de empaque, equipo de transporte y frigorífico.

Así, se comenzó a distribuir en los restaurantes de la ciudad de Puebla, Cholula y Atlixco; tenían clientes como la Universidad de las Américas  Puebla, Hoteles Marriot, vendían directamente al público en el invernadero y clientes del mercado de Atlixco y, posteriormente, se logró el contrato con la cadena de restaurantes mencionada.

Cabe puntualizar que entre los factores adversos que afectan a la empresa están el lento crecimiento de su producción en relación con la  demanda del mercado; falta de semillas adecuadas a la región, ya que en temporada de frío la lechuga crece muy lentamente y tienen que cambiarla constantemente,  importándola  de países como Holanda y Francia; y existen altos costos de fertilizantes y de empaque, ya que los filmes son importados.

Entre los beneficios ambientales se cuenta que no hay contaminación de mantos freáticos, pues las soluciones nutritivas se reciclan, no se arrojan al suelo; en los sistemas de reciclado se ahorra el consumo de fertilizantes en 50 por ciento con respecto a los otros métodos, ya que las soluciones nutritivas no se desechan solo se van complementando.

La empresa participó en la 14a. Reunión Nacional de Intercambio de Experiencias Exitosas en Desarrollo Rural Sustentable, realizada a fines de octubre pasado en Mérida, Yucatán, organizada por la subsecretaría de Desarrollo Rural de la Sagarpa, el Colegio de Postgraduados y gobiernos estatales, entre otros.

Hidromonte: Lechugas hidropónicas a la conquista del retail


La firma produce 10 mil unidades mensuales que son consumidas desde Peñaflor hasta San Antonio.

El cultivo de lechugas en una solución mineral disuelta en agua en vez de suelo agrícola es el negocio de la empresa Hidromonte. Su dueña, Sandra Santos Fuentes, junto a su marido, el gerente comercial de la empresa, Francisco Jiménez Céspedes, proyectan un importante crecimiento para 2008 gracias a un incremento en la demanda.

La incursión del matrimonio en el rubro comenzó en 2000. “Empezamos participando en el proyecto Servicio Rural Joven de Indap, pero después nos dedicamos a otros rubros”, recordó Jiménez.


Es durante ese lapso cuando su acercamiento a los productos cultivados en agua mineralizada se intensifica. “Nosotros comenzamos como consumidores. Siempre nos gustó la lechuga hidropónica, pero era muy difícil encontrar en el mercado, por eso que cuando decidimos hacer un negocio propio fue dedicado a suplir esa carencia”, señaló.

Leyendo, participando de visitas en terreno a cultivos hidropónicos patrocinadas por Indap y gracias a la asesoría de Luis Miranda, otro productor de lechuga de Calera de Tango con cerca de 20 años en el rubro, los cónyuges aprendieron esta forma de hacer agricultura. De este modo se iniciaron en el negocio en 2004, con ayuda de un crédito de Indap.

“Nos ha ido bien, principalmente porque el año pasado entramos a Supermercados San Francisco”, afirmó. Hoy producen 10 mil lechugas mensuales, tienen cobertura desde Peñaflor hasta San Antonio, y anhelan “ingresar a D&S o seguir entrando a Santiago con Tottus”.

Calidad

“Tratamos de cosechar lechugas por sobre los 150 gramos”, comentó Francisco Jiménez. Y es que la experiencia del matrimonio Santos Jiménez como consumidores guía sus pasos. “Sabemos que en un supermercado un producto de menor calidad no va a ser comprado”, aseguró.

martes, 16 de febrero de 2010

Lechuga Hidroponica (Video)

Extracto de un capitulo de la serie así se hace de Discovery Channel

Primera Cosecha de Lechuga Hidropónica posibilita Desarrollo en Zonas Urbano Rurales de Lima

En el marco de la participación de AGRORURAL en el MÓDULO PERÚ, estrategia de articulación intersectorial liderada por el Primer Ministro Yehude Simon Munaro, se logró la primera cosecha de lechuga hidropónica en un huerto de una modesta familia de Villa Maria del Triunfo.
La familia de la señora Marilú Coronel Montenegro, ve el futuro de otra manera, luego de producir 50 cabezas de lechuga hidropónica en un módulo de 1m2 entregado por AGRORURAL.

“Estoy produciendo la segunda campaña de lechuga hidropónica y ya lo tengo comprometido para venderles a mis vecinos”. Con estas palabras la Señora Marilú muestra su enorme satisfacción que el trabajo desarrollado a lo largo de 35 días, de remover constantemente la solución nutritiva de su módulo instalado en la parte delantera de su casa ubicada en la Asociación de Vivienda "La Granja" Mz. "L" Lote 09 en Villa María del Triunfo.

“Celebraremos con una ensalada de lechuga hidropónica producida por nosotros mismos, ya que es más limpia y sana, ya no me preocuparé por la lechuga que compró en el mercado” manifestó la ama de casa emocionada.

Al respecto, el Arq. Rodolfo Beltrán Bravo indicó que el objetivo de esta alternativa tecnológica llamada “Huerto Hidropónico Popular” es incentivar las capacidades de los pobladores urbanos marginales dándole un impulso a su economía y alimentación al ofrecerles la posibilidad de producir sus propias hortalizas de manera limpia, higiénica y sobre todo sostenible”.

Indicó que se están elaborando los perfiles necesarios para que en coordinación con las municipalidades distritales, se beneficie a por lo menos 100,000 familias de escasos recursos económicos ubicados en las zonas sub urbanas de Lima.

Beltrán Bravo señaló que en ese marco, se dio inicio a las jornadas de capacitación a los futuros “extensionistas" de la Hidroponía en las zonas urbanos rurales, mostrando los laboratorios de Hidroponía que se instalarán en los distritos de lima como San Juan de Lurigancho, Ate, Villa el Salvador, San Juan de Miraflores, entre otras zonas de la capital.